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Catar Vinos

Cómo organizar la cata de vinos perfecta

cata de vinos entre amigos


¿Has pensado alguna vez en organizar una cata de vinos y disfrutar de una experiencia entre amigos, sorprendente y llena de descubrimientos con tus invitados? .

Sigue estos consejos y te convertirás en un verdadero sumiller en poco tiempo!. Invita a tus amigos a una velada de degustación que no olvidarán.

Para la perfecta velada de cata de vinos necesitarás: elegir un tema, elegir el maridaje, disponer el orden de los vinos y compartir conocimientos con los invitados.

Paso 1: Elegir un tema

Asociar un tema a la degustación es una buena manera de elegir determinados tipos de vinos para presentar en la fiesta. Un tema regional, por ejemplo, resulta una muy buena opción para los principiantes: desde los vinos de Rioja hasta los de Ribera de Duero.

Los amantes del vino más experimentados pueden probar ejercicios más sutiles, como catar una selección de vinos en vertical, horizontal, por tipo de uva…

La cata vertical

La cata vertical consiste en elegir una bodega concreta y probar sus diferentes añadas.

La cata horizontal

La cata horizontal consiste en seleccionar una añada y probar los vinos producidos por diferentes productores.

La cata por tipo de uva

También puedes optar por un mismo tipo de uva y ver como la trabajan diferentes bodegas. Tempranillo, Garnacha, Bobal, Monastrel, Mencía…

Presupuesto para la cata de vinos

Un aspecto muy importante a tener en cuenta a la hora de hacer la elección es el precio o presupuesto disponible para el evento.

Es aconsejable ajustar el precio por botella para que todos los vinos estén más o menos al mismo nivel.

Se estima que el número ideal para una cata de este tipo es de cinco botellas.

Cuántos invitados

Otro aspecto a considerar será el número de invitadas e invitados. De una botella de vino de 75 cls. salen unas 10 copas para catar, aunque el número ideal para estas catas rondará los ocho comensales.

Paso 2: Escoger la comida. El maridaje.

Encontrar el maridaje perfecto entre la comida y el vino desempeña un papel esencial para una mejor experiencia de cata. Los alimentos neutros, como el pan y las tostadas, «limpian» el paladar entre los vinos.

Estrictamente hablando, en una cata no se come, más allá de un poco de pan para limpiar sabores, como decíamos antes, pero siendo una reunión de amigos donde lo más importante es pasarlo bien, hay que pensar en alguna opción.

Lo más socorrido y que además puedes tener preparado por adelantado, son los aperitivos y canapés fáciles de servir, lo que permitirá a tus invitados descubrir qué sabores y texturas combinan, o contrastan, con qué vinos.

Los quesos, chocolates, frutos secos, aceitunas y embutidos son una apuesta segura.

Paso 3: definir un orden para su degustación

Con demasiada frecuencia se subestima la importancia del orden en que se sirven los vinos, cuando en realidad es la fórmula secreta para una cata exitosa.

Servir el vino en un orden específico proporcionará una experiencia gustativa superior a tus invitados, permitiendo que los vinos y la comida se expresen con todos sus matices.

¿Cuál es el orden correcto? Lo mejor es servir los vinos de los más ligeros a los más embriagadores, o de los más frescos a los más añejos. Los vinos más añejos son más complejos y, por lo tanto, es mejor servirlos más tarde, para que no abrumen los sutiles sabores de los vinos más ligeros.

En caso de duda, ten en cuenta la siguiente regla: primero las burbujas, luego los vinos blancos ligeros, los blancos , los rosados, los tintos ligeros, los tintos complejos y, por último, los vinos de postre como el oporto o los vinos dulces.

Elegir la copa de vino.

En las catas profesionales, se usa una copa para cada vino, pero en una cata informal, lo habitual es tener una copa para toda la cata. Eso sí. Cuando se vaya a cambiar de vino tendréis que enjuagar la copa con agua y servir el siguiente en la misma.

Es aconsejable elegir una copa grande con un tallo lo suficientemente largo como para agarrar la copa sin afectar a la temperatura del vino. Esto permitirá que el vino respire y se aprecien mejor los matices de color, aroma y sabor.  El cristal debe ser fino y traslúcido.

Si se va a servir alguna otra bebida como agua, podemos incluir vasos en nuestra cristalería.

Paso 4: Comparte con tus invitados el arte de la cata de vinos

Siguiendo los tres primeros pasos, harás que tus invitados se sientan como unos expertos en degustación. Este cuarto y último paso no hará sino confirmar esta impresión.

A estas alturas, el anfitrión ya habrá usado un decantador si consideramos que los caldos que vamos a servir necesitan airearse, y se habrá encargado de que estén a la temperatura correcta.

Una vinoteca es la mejor opción, pero si no dispones de ella, bastará con un termómetro para botellas y jugar con la nevera introduciendo y sacando las botellas según pida su temperatura de servicio.

Los invitados ya están en sus asientos y los vinos y accesorios preparados, es momento de comenzar. Es aconsejable que haya una persona que no realice la cata y se encargue de hacer el papel de sumiller, ya que aunque muchos de tus invitados sean aficionados al vino y conozcan los pasos de una cata, tal vez en la mesa se encuentre alguna persona que no haya realizado nunca una cata de vinos.

Los pasos de la cata de vino

Para enseñar a tus invitados a catar correctamente un vino, pídeles primero que observen su color: ¿es claro, oscuro, transparente? ¿Qué dice el color del vino? A continuación, haz girar el vino en la copa para liberar sus aromas. Lleva la copa a su nariz y estudia lo que llamamos, precisamente, su nariz (sus aromas). ¿El vino es afrutado, terroso o floral?

Por último, toma un sorbo y mantén el vino en la boca mientras respiras lentamente un poco de aire para que tus sentidos puedan percibir plenamente todos sus sabores.

Diferentes estilos de cata

Para alejarse de la vieja idea de una fiesta de cata formal y seria, sugerimos algunos juegos y estilos para hacer de una velada con amigos un evento memorable. Si el grupo reunido tiene confianza, estará encantado, y si no se conocen de nada, estas ideas serán muy divertidas para romper el hielo y fomentar su confianza.

Cata a ciegas

La cata a ciegas tradicional consiste en cubrir o despegar la etiqueta de un vino para que el catador adivine qué tipo de vino está probando en función de su expresión.

Pero dando un paso más, sugerimos tapar los ojos de los catadores, ofrecerles los vinos e involucrarlos sólo en la cata, para que los sentidos visuales no interfieran y sea más divertido ver cómo descubren las características de cada vino.

Cata de parejas

Este juego es bueno si tienes un grupo de amigos que participan en una cata de parejas. Puedes añadir una cata a ciegas y además la competición será en pareja. Tienen que ver si se ponen de acuerdo en la definición.

Prueba de grupo

Si hay más de 6 participantes, puedes empezar el juego dividiéndolos en dos grupos. Después de cada cata, verás una situación divertida cuando empiecen a responder a las preguntas. Esta idea es una gran manera de mejorar las habilidades de cada invitado.

Si decides hacer un concurso o una competición, no te olvides de preparar los premios para los ganadores. Motívalos de verdad. Cualquier detalle será bueno.

Los pequeños detalles

  • Mantel y servilleta blancos: son imprescindibles para apreciar el color del vino. Antes de comenzar cada cata, la copa debe colocarse delante de una servilleta blanca para poder apreciar el verdadero tono del vino.
  • Papel y bolígrafo: son necesarios para anotar los detalles de cada vino para cada catador.
  • Vasos de plástico vacíos: cada catador recibe uno a modo de «escupidera» para aquellos que no quieran beber demasiado alcohol o mezclar demasiados sabores.
  • El lugar escogido: que posea una temperatura adecuada, sin olores (nada de flores o velas aromáticas) y con buena luz. Otra opción es hacerlo al aire libre, en el porche de una casa, si el día no es demasiado caluroso o el tiempo desapacible.
  • Disponer de una ficha previa que incluya datos como el nombre y la ubicación geográfica del viñedo, el tipo de uva utilizada para elaborar el vino y la altitud a la que se encuentran las cepas del viñedo.

Conclusión

No necesitas ninguna experiencia previa… con estos sencillos consejos, ya puedes organizar la cata de vinos perfecta. Asegúrate de planificar tu evento con suficiente antelación y empieza por buscar vinos excepcionales en nuestra tienda de vinos. Seguro que te lo pasas muy bien. ¡Salud!